Crucero por Marruecos, secretos para una exitosa escala en Casablanca

La costa marroquí cuenta con uno de los puertos más importantes de la región del Magreb, Casablanca.

A caballo entre la modernidad y la tradición, Casablanca es una ciudad atractiva en muchos sentidos.

Para apreciar todos los encantos de la ciudad, a continuación presentamos algunas ideas que ayudarán a sacar el máximo partido a una escala de crucero en Casablanca.

Presentación de la «Ciudad Blanca”

Casablanca, el puerto más importante del Magreb, es la capital económica de Marruecos.

Con una población de casi 3 millones de habitantes es, también, la ciudad más grande del país.

Situada en la costa atlántica, al otro lado del Estrecho de Gibraltar, Casablanca disfruta de un clima soleado y muy agradable durante todo el año, lejos de los veranos abrasadores y de los duros inviernos de Europa.

El atractivo de la ciudad marroquí proviene no sólo de la bondad de su clima mediterráneo, sino también de su patrimonio cultural y arquitectónico.

Con su típico encanto oriental y su tradicionalismo, la ciudad mira hacia el futuro. Esta dualidad está especialmente presente en su paisaje urbano, que combina armoniosamente edificios moriscos y art decó, heredados de la época colonial, con edificios más modernos.

Lugares de visita obligada

Muchas compañías de crucero ofrecen Casablanca como escala de sus itinerarios.

Por ejemplo, a bordo del  Costa Favolosa, la compañía Costa Cruceros ofrece un impresionante tour antes de atracar en Casablanca.

Esta ciudad se visita, principalmente, para admirar su patrimonio arquitectónico.

La Mezquita de Hassan II es, sin duda, la joya de la corona. Situada en un promontorio rocoso y con una vista panorámica del Océano Atlántico, es la tercera mezquita más grande del mundo.

Durante un recorrido por Casablanca, en la esquina de la Mezquita de Hassan II, hay otros lugares que merecen la pena ser visitados, como la Plaza Mohamed V donde, concretamente, se aprecia el corazón del Marruecos moderno. Entre otras cosas, el Palacio de Justicia y el Consulado Francés bordean esta plaza.

El Marruecos tradicional se encuentra en la antigua medina, escondida detrás de sus murallas.

La Catedral de Notre-Dame-de-Lourdes, que alberga majestuosas vidrieras, también es digna de ser visitada.

Tampoco puede faltar un desvío hasta el Palacio Real y el Barrio de Habbous, famoso por sus casas tradicionales, sus talleres de artesanos y sus cafés.

Para comprar recuerdos es recomendable acercarse al Mercado Central.

El Corniche es un hermoso paseo rodeado de restaurantes y el lugar ideal para degustar la cocina local mientras se disfruta de una impresionante vista al mar.

Una propuesta para una excursión

Una escala de un día en Casablanca es más que suficiente para explorar y descubrir los lugares emblemáticos de la ciudad, lo único que hay que hacer es asegurarse de tener un buen horario y un mapa de la ciudad a mano.

Desde el puerto están accesibles muchos lugares, por ejemplo, para llegar a la Mezquita de Hassan II, a pie, se tarda aproximadamente media hora.

En el camino, se puede descubrir la antigua medina.

Quienes deseen tomar algunas fotos en la explanada de la Mezquita, antes de que la multitud invada la zona alrededor de las 10 de la mañana y comiencen las visitas guiadas, deberán llegar con antelación y posponer la visita a la Medina para más tarde.

En las visitas guiadas por la mezquita, es aconsejable llevar ropa decente, en el caso de las mujeres que cubra los brazos y las piernas, mientras que los hombres deberán vestir pantalones y una camiseta o camisa amplia.

Después de visitar la mezquita, a unos 20 minutos a pie, se puede llegar con facilidad a la antigua medina y, desde ahí, continuar hasta la Iglesia de Notre-Dame-de-Lourdes, situada a pocos pasos. El Palacio Real y el Barrio de Habbous también están cerca de la iglesia.

Después de visitar estos lugares, la mejor opción es recorrer el Boulevard Mohammed V y continuar hacia el Mercado Central. Desde la Mezquita de Hassan II, también se puede seguir por el Boulevard de la Corniche, un lugar perfecto para comer antes de dirigirse, por ejemplo, hacia la antigua medina.

Visitar la ciudad, ¿en taxi o durante una excursión?

Para ir a la mezquita y a todos los lugares interesantes de la ciudad, una forma de ahorrar tiempo es subir a un taxi, muy numerosos en el puerto.

Es importante negociar con el taxista para que el precio del viaje sea cerrado, en caso contrario puede salir muy caro.

Para los que no tienen sentido de la orientación y para los que la negociación tampoco es su fuerte, siempre tienen la posibilidad de optar por las excursiones que se ofrecen a bordo de los barcos. En este caso, es aconsejable reservar lo antes posible pues, a menudo, se completan con rapidez las plazas disponibles.

¿Casablanca de noche?

Dependiendo de la naviera, los cruceros suelen atracar en Casablanca antes del anochecer.

Si la escala del barco sólo es de un día, será la oportunidad ideal para descubrir la ciudad desde un punto de vista diferente.

Es recomendable limitarse a bulevares y avenidas y no adentrarse en la medina.

Quienes quieran apreciar la cara de la ciudad cuando se ilumina con mil luces, es mejor optar por una excursión ofrecida por la compañía de cruceros.

Este tipo de tour puede incluir, por ejemplo, una sesión de fotos en la Plaza Mohamed V, un hermoso espectáculo de luz y sonido en la fuente, un tour por el Parque de la Liga Árabe y un recorrido por una de las calles principales de la ciudad, Moulay Youssef Boulevard, reconocible por sus elegantes residencias de estilo neomorisco y Art Deco.

Algunos itinerarios también permitirán adentrarse en la atípica atmósfera de un restaurante marroquí, con música árabe, la danza del vientre y una comida tradicional.


Esta entrada es de contenido de invitados.

Si te interesa participar en este blog ponte en contacto a través del formulario de contacto o por correo a antonio@viajarconmochila.net

Deja un comentario