Pasar un día en la isla de Tabarca, la experiencia tranquila

isla de Tabarca

La Isla de Tabarca, en Alicante, no es de las más conocidas, pero, sin embargo, cuenta con múltiples encantos. Entre ellos, destaca un clima envidiable durante todo el año, una exquisita gastronomía mediterránea, calas y playas espectaculares. Un lugar al que todavía no ha llegado el turismo de masas y mantiene su encanto natural.

Tabarca, también conocida como la Isla Plana, es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana y en ella tan solo viven unas 60 personas. Se trata de una isla mágica de reducidas dimensiones, pero que no tiene nada que envidiar en muchos sentidos a Ibiza o Formentera. Se trata de una isla para visitar, al menos, una vez en la vida.

Para aquellos que gusten de la tranquilidad, la mejor opción es visitar la isla en invierno. En cambio, para los amantes de la práctica del snorkel, esta isla se convierte en el auténtico paraíso en verano, pues destacan sus bellísimos fondos marinos.

¿Cómo llegar a Tabarca?

Hay distintas maneras de llegar a la isla de Tabarca, pero la más recomendable, como cabe imaginar, es ir en barco. De este modo se puede dar un bonito paseo mientras se disfruta el litoral alicantino.

Si no se dispone de embarcación propio, una de las opciones más recurrentes es la de alquilar un barco en Santa Pola con Wind Sailcharter, con o sin patrón, y así disfrutar de la isla y de sus trayectos de ida y vuelta, sin prisas, sin horarios marcados, al ritmo que más apetezca.

Otra opción es coger uno de los barcos que salen hacia Tabarca desde los distintos puertos, como son los de Santa Pola, Benidorm, Calpe, Villajoyosa o Alicante. Aunque, de este modo, sí que hay que ajustarse a horarios.

¿Qué comer en Tabarca?

La gastronomía alicantina es famosa por sus sabrosos arroces y pescados, y en los distintos restaurantes de la isla de Tabarca podrás disfrutar de ellos. Una de las especialidades que no se deben dejar de probar es el caldero tabarquino, un exquisito arroz que se cocina con caldo de pescado de la bahía de Santa Pola. Este plato se sirve en dos partes: en primer lugar, el pescado gallina con patatas y algo de alioli y, en segundo lugar, el arroz meloso. También es exquisito el caldero de bogavante, las lechas al curricán o los calamares de potera.

Disfrutar de estos y otros deliciosos platos en alguno de los restaurantes de la Isla de Tabarca, con vistas al mar, disfrutando de un bello atardecer, son experiencias que se recordarán toda la vida.

¿Qué ver en Tabarca?

Tabarca fue declarada conjunto histórico artístico en 1964, y teniendo en cuenta que se trata de una isla muy pequeña, tiene bastantes monumentos para poder visitar. Siguiendo la muralla que rodea al pueblo, se pueden ver las puertas de San Rafael, San Miguel y San Gabriel, y las iglesias de San Pedro y San Pablo. No hay que dejar de acercarse a su Faro y dar un paseo por el casco antiguo, la plaza y las calles que la rodean.

En 1986, la isla se convirtió en la primera Reserva Marina del estado español. Está prohibida, por tanto, la pesca de arrastre. De este modo, se protegió su fondo marino, aunque la isla, por esto mismo, ha ido perdiendo su identidad de isla de pescadores. No obstante, ahora cuenta con una de las reservas naturales más importantes de España y es un auténtico paraíso para los amantes del buceo y el snorkel.

En sus costas se pueden encontrar tortugas, caballitos de mar, salmonetes, meros, pulpos y lubinas y, en especial, largas praderas de posidonia oceánica. Estas plantas endémicas del Mediterráneo favorecen un entorno rico en flora y fauna, convirtiendo a la isla en un paraíso para practicar submarinismo en todas sus opciones. En las profundidades también se encuentran muchas formas de vida, como langostas o cigarras. Posteriormente, la protección de la isla aumentaría aún más cuando la Unión Europa declaró la isla Zona de Especial Protección para las Aves.

¿Qué hacer en Tabarca?

Como ya se ha comentado, esta isla, a pesar de ser pequeña, da para mucho. Se convierte en los meses estivales en uno de los mejores lugares de España para la práctica de deportes acuáticos. Se puede hacer vela, windsurf, buceo, snorkel o simplemente darse un paseo en barco y visitar los islotes que la rodean. En invierno, son el submarinismo y el senderismo las principales actividades que se disfrutan en Tabarca.

Disfrutar de la gastronomía alicantina y su espléndido clima son otros de los placeres que los visitantes buscan cada año cuando llegan aquí.

El pueblo de Tabarca es minúsculo, pero muy bonito. Sus casas se alinean en unas cuantas calles estrechas que van a parar a una amplia plaza. La iglesia de San Pedro y San Pablo, fundada en el siglo XVIII, es el edificio más emblemático y cuenta con una de las mejores vistas sobre la muralla que separa el núcleo urbano de la costa.

En el extremo norte de la isla se encuentra el viejo faro, que fue inaugurado a mediados del siglo XIX, y el pequeño cementerio. La última parada del día se debe hacer en la parte sur de la isla para ver el atardecer, uno de los momentos más mágicos de Tabarca.

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