Ruta en moto por Marruecos en una semana

¡Hola!

Hoy vengo con una entrada un poco diferente, ya que ir en moto no es lo mío. Pero un lector del blog me ha hecho llegar un resumen y unas fotos de su viaje en moto por Marruecos.

¡Si te animas a escribir, ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto!

Por lo que vamos a la historia:

Aclaración: este viaje ha sido una locura. Si la moto se estropeaba con algo leve, la arreglaba, pero si se moría, le quitaba la matrícula y al aeropuerto más cercano.

Lo normal es hacer este tipo de viajes con vehículo escolta y con un grupo de motoristas, tanto colegas como en un viaje organizado.

Como llegar a Marruecos en moto

Lo más fácil es llegar en Ferry desde Algeciras.

¡Advertencia! Cuidado con los ganchos y las comisiones.

Estaba buscando la terminal para comprar el billete del ferry y le pregunto por la terminal y apareció un marroquí muy amable que me quería ayudar.

Me señala una oficina que estaba en frente, a distancia, pero a la vista. Me dice que en esta oficina se vende el billete con comisión, tanto para la oficina como para mi “ayudante”. Él me dijo que era el mismo precio que me habían dicho por teléfono la compañía naviera, pero al final encontré la terminal y me costó 20€ menos.

¡Así que ojo con los ganchos si no quieres pagar de más! A pesar de esto, el pueblo marroquí me ha parecido acogedor y súper amable.

Sobre el móvil y la conexión a Internet desde Marruecos

No te preocupes si no tienes roaming para tener datos durante tu ruta en en moto por Marruecos. No eché de menos tener cobertura en el móvil ya que en las estaciones de trenes, restaurantes y cafeterías encontré WiFi por todos lados.

Para la ruta utilicé Google Maps ya que en casa me descargué los mapas desde casa. Por lo que no me perdí con el GPS del móvil.

Mi opinión sobre los marroquíes y la seguridad

En Marruecos puedes ir tranquilo que no te roban o atracan ya que está penalizado duramente y tratan muy bien al turista.

Eso sí, si pueden engañarte o acompañarte a cambio de alguna comisión, lo van a hacer. Pero por lo demás, la gente es muy amable y te quiere ayudar.

Y después de estos datos de información práctica, ¡vamos con la ruta!

Primer día de ruta: Tanger – Chauen – Fez

A las 9:30h de la mañana llegada a Tanger y empiezo ruta hasta Fez, donde llego al medio día.

La carretera está en muy buen estado y por el camino ves que se están haciendo obras y renovando el asfalto.

Visité las ciudades de Chauen y Fez, ambas ciudades muy bonitas.

Para dormir me alojé al aldo de un muro y por el otro lado la moto. Como había muy buena temperatura, eché la esterilla al suelo y el saco de dormir y con el cansancio, dormí de maravilla.

Día 2: Fez – Merzouga

Como los viejos dormimos poco a las 4 ya estaba despierto. Como tenía poco a recoger, enseguida me puse en marcha. ¡error!

Al poco de empezar la ruta pasé por una aldea con varios animales sueltos y un burro se me cruzó en la calzada y ¡zas! Galleta con la moto.

Pero solo fué un susto.

Ese día visité Er Rachidia y Erfoud, donde pude visitar las cascadas.

Al final llegué a la puerta del desierto, Merzouga.

Llegando al desierto

Me alojé en el camping Atlas, donde pude descargar el equipaje y salir a hacer mi propio Paris Dakar con la moto por las dunas.

Disfruté intentando meterme más de 5 metros por la arena, pero al sexto la rueda trasera empieza a sacar una estela de arena y no conseguí avanzar.

A pesar de ello, estuve un buen rato circulando por las orillas hasta irme a descansar después de todo el día sin parar y con la galleta matutina a cuestas.

En Merzouga se pueden hacer excursiones en camello, dormir en una jaima o hacer rutas en 4×4 y quads.

Comentar que el asfalto antes de llegar estaba fatal.

En la calzada hay un escalón, la arena del desierto imbade la carretera en algunos tramos y el mantenimiento es prácticamente nulo.

Día 3: Merzouga – garganta del Todra – Kasbash – Marrakech

Al día siguiente, insistí un poco más en disfrutar del mi propio Paris – Dakar por las dunas con poco resultado.

¡A por las dunas! Cumpliendo sueños

Después de desayunar, recogí el equipaje y fui dirección a la garganta del Todra.

La carretera está en general en buen estado, hasta que encuentras algún agujero en medio de la calzada que hace que parezca que la moto se vaya a quedar enterrada. En algunas curvas puedes encontrar una montaña de arena del desierto que se queda acumulada por efecto del viento.

Hay sitios que es mejor verlos por ti mismo que por fotos.

¡Así que ojo! Que como no frenes, haces un salto de supercros. 😀 También por el camino tuve que cruzar algún rio.

La llegada a la garganta del Todra es muy bonito.

Una de las ventajas de hacer turismo en moto, aparte de aparcar donde quieras, es que puedes visitar lugares sin bajarte de la moto.

Después de la visita comí un tajine de pollo al limón por unos 35 dirhams (3’5€ aproximadamente), super barato.

La ruta sigue en dirección a la garganta del Dades y sin problemas.

Dirección a Ourzazate crucé otro río más grande. Los coches se paraban y alguno poco consciente como yo cruzaba levantando los pies para no mojarse.

Seguí el día en Uarzazat cansado pero bien contento. En vez de descansar, me tocó lidiar con los guías insistentes que no te dejan hacer la visita por libre.

A veces en las ciudades turísticas hay mucho pesado en busca de euros, te siguen y te hablan sin dejarte a lo tuyo. Al final, desistí y me fui sin visitar la Kasbah.

Algunas Kasbah

La ruta de las Kasbahs siguió hasta la más popular (Ait Ben Haidou). Llegué por la noche y no busqué sitio para dormir, por lo que seguí hacia Marrakech unos 180 kilómetros más.

Tardé 5 horas en hacer esta distancia. Al principio el asfalto era bueno, pero después de 80 kilómetros, no era ni bueno ni malo, no había asfalto. En los bordes de la carretera habían muchas piedras  o barrancos. ¡Una buena aventura!

Por lo que al llegar a Marrakech descansé haciendo acampada libre.

Dia 4: Marrakech

Es una ciudad muy turística y con un montón de cosas para hacer. Choca el contraste de las mujeres de allí, tapadas y con pañuelos, con las jóvenes o turistas que visten de forma más occidental.

La torre de la Koutoubia

Por la noche es cuando hay más ambiente en la plaza Djeema el Fna.

Esa noche si que me alojé en hotel para descansar, darme una ducha y disfrutar de la gastronomía de la zona.

Había mucha gente, por lo que aproveché para descansar en el hotel y hacer una buena cura de sueño.

Más información sobre Marrakech.

La plaza de noche

Día 5: Marrakech – cataratas de Ouzoud

Al día siguiente, desayuno y me pongo en camino. Voy dirección a las cataratas de Ouzoud. La carretera es buena y se puede circular a 80 o 90 km/h. Los conductores locales van mucho más rápido.

¡Espectacular!

En la zona de las cataratas es obligatorio pagar un parking de 10 dirhams (1€).

Después, dirección a Meknes cruzando varios pueblos y ciudades.

Por la carretera voy cruzandome con varios jóvenes que van a pié de un pueblo a otro a la salida del colegio.

A media tarde llegué a Meknes y visito el casco antiguo. Se notaba que no era una ciudad tan turística como Marrakech, o al menos en la zona en la que me metí. Después de pasear por el casco antiguo, fuí a la estación de trenes para coger WiFi y hacer noche allí.

Día 6: Meknes, Asuan y Tanger.

Tánger es uan locura de tráfico, y de guías que te quieren engatusar para llevarte a las tiendas.

Como estas cosas me agobian un poco, acabé visitando la ciudad desde la moto por fuera del zoco.

Después de repostar y de hacerme un pollo, voy dirección al puerto para coger el ferry y cambiar unos dirhams por eurores.

En la cola del ferry me encontré con un grupo de 5 motoristas ingleses con motos de lujo.

Me felicitaron por haber hecho la ruta con mi moto vieja y haberla hecho yo solo jajaja. Ellos tenían supermotos, buena equipación y vehículo escolta. Así que me invitaron a un café 🙂

Más información sobre Marruecos en el indice de Marruecos en el blog

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